El manejo de residuos sólidos es responsabilidad de todos

 

Andres Araya Araya, Programa de Gestión Ambiental y Desarrollo Sostenible

Beatriz Rojas Gómez, Dirección de Comunicación Institucional

 

  • Cada persona es responsable de los residuos que genera

 

A nuestros abuelos les decían en los buses “sea educado tire la basura por la ventana”, a las personas que vinieron luego les dijeron “ponga la basura en su lugar”, pero esta solicitud es ambigua y confusa, pues “lugar” puede ser muchas cosas: un recipiente, un hueco en el suelo o un botadero al aire libre.

Es por esto, que en la Universidad Técnica Nacional (UTN), se han implementado acciones para promover la debida disposición de los residuos que generan los estudiantes y los funcionarios. Por ejemplo:

  • Colocación de puntos ecológicos o estaciones de reciclaje para la separación de los residuos sólidos por tipo de material (envases plásticos, latas de aluminio, tetrapack, papel, etc), previo a su traslado al centro de acopio.
  • Realización de charlas de capacitación y sensibilización en el tema de la gestión integrada de residuos a funcionarios y estudiantes.
  • Campañas de limpieza de playas y ríos con estudiantes y funcionarios.
  • En la mayoría de las sedes se han aprobado directrices y protocolos administrativos para la gestión adecuada de los residuos sólidos, esto en concordancia con los programas de Bandera Azul Ecológica y del Programa de Gestión Ambiental Institucional del MINAE.
  • En algunas sedes se cuenta con iniciativas de separación y compostaje de  residuos orgánicos de origen doméstico, de jardinería o agropecuario.

“Actualmente es necesario separar los residuos sólidos que generamos, hay que conocerlos y diferenciarlos pues no todo es inútil, no todo es basura,  hay materiales que tienen un valor, de ahí el término “residuo valorizable””, mencionó Andres Araya del Programa de Gestión Ambiental y Desarrollo Sostenible de la UTN.

Desgraciadamente una mala realidad nos alcanzó y en muchos ríos del país, sobre todo en las zonas urbanas se encuentran todo tipo de residuos que no deberían estar ahí. Mientras que en la costa aparecen pequeños pedazos de plástico y de poliestireno (estereofón) mezclado con la arena de las playas y dentro del estómago de peces y aves marinas. Según la fundación MarViva estimó en el 2019, que en Costa Rica de 110 a 170 toneladas métricas de basura van al ambiente y un alto porcentaje de esta llega al mar. Por otro lado, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) indica que cada día unas 440 toneladas de plástico tienen como destino final el mar, los que se traduce a unos 15 camiones de plástico.  La industria de plástico es la tercera más grande de nuestro país, quien además ostenta el título de  mayor importador de plástico de toda Centroamérica.

Andrés Araya del Programa de Gestión Ambiental y Desarrollo Sostenible de la UTN, mencionó que, los habitantes deben entender que sus decisiones en el supermercado, tiendas, hogar, lugar de trabajo y de ocio van a tener un impacto en la cantidad de residuos generados y su impacto sobre los ecosistemas. Por lo cual, se debe interiorizar la idea de que todos somos responsables por los residuos que generamos.

Para generar un cambio positivo, las personas pueden realizar las siguientes acciones:

  1. Hacer un uso eficiente e inteligente de los materiales y recursos que se tienen, esto generará menos residuos y la necesidad de extraer o comprar más.
  2. Reutilizar cualquier material que sea posible, por ejemplo con el papel de oficina usado y el cartón se pueden elaborar manualidades o libretas de apuntes.
  3. Rechazar bebidas que vengan en recipientes plásticos y preferir aquellas que vengan en presentación de envases de vidrio retornable.
  4. Comprar productos empacados en cartón o tetrapack y de mínimo embalaje plástico.
  5. Rechazar el uso de bolsas plásticas de supermercado, las cuales se pueden sustituir por bolsas de tela reutilizable.
  6. Rechazar el uso de platos, vasos y removedores plásticos. Hay alternativas de vajillas desechables elaboradas con materiales compostables como cartón con fibras de caña o almidón. Es importante señalar que los términos biodegradable y compostables son diferentes. Los materiales compostables como las fibras y el almidón son transformadas en periodos relativamente cortos en abono que enriquece el suelo, por lo cual pueden ser utilizados por otros seres vivos como fuente de energía, mientras que el plástico biodegradable puede tardar años o décadas para degradarse, por lo cual se mantiene en los ecosistemas y sobre todo en las cadenas alimentarias de muchas especies de animales.
  7. Separar los residuos orgánicos generados en casa y disponerlos mediante alguna técnica de compostaje. No mezclar los residuos orgánicos con los residuos ordinarios (basura) reducirá en un 50% el peso de las bolsas que se lleva en camión recolector hacia el relleno sanitario.
  8.  Respetar el sistema de separación de los residuos según el color del recipiente de las estaciones de reciclaje o Puntos Ecológicos colocados en las instalaciones de empresas, instituciones públicas y otras organizaciones.
  9. Separar los residuos valorizables generados en casa (envases plásticos, tetrapack, latas de aluminio, latón, papel, cartón, chatarra, vidrio) y llevarlos a un centro de acopio o municipal. Muchos gobiernos locales tienen programas de recolección para este tipo de residuos, se puede buscar información de las rutas y fechas que en pasan recogiéndolos por los distintos sectores del cantón.

El tiempo se acabó, las personas deben desaprender las viejas costumbres para cambiar la relación con la “basura”, con los “residuos”, el mundo en que vivimos hoy está en riesgo y el desconocimiento, la indiferencia y la apatía han sido una causa de esto.