- José Pablo González Blanco, profesor de Ingeniería en Sistemas de Producción Animal, participó en el III Encuentro Regional de Innovación, Emprendimiento y Transferencia de Conocimiento (ERIETC 2026).
Ronny Rosales Robles
Encargado de Comunicación y Mercadeo, Sede de Atenas
La experiencia en producción animal de la Universidad Técnica Nacional (UTN), Sede de Atenas, formó parte del III Encuentro Regional de Innovación, Emprendimiento y Transferencia de Conocimiento (ERIETC 2026), organizado por la Universidad de El Salvador (UES) con el acompañamiento del Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA).
La actividad se desarrolló los días 28, 29 y 30 de septiembre de 2026, en modalidad virtual, bajo el lema “Construyendo conocimiento, transformando la región”, y reunió experiencias universitarias de Centroamérica y el Caribe alrededor de tres ejes: innovación, emprendimiento y transferencia de conocimiento.
Por la UTN Sede de Atenas participó José Pablo González Blanco, ingeniero agrónomo con énfasis en Zootecnia y profesor de la carrera de Ingeniería en Sistemas de Producción Animal, donde imparte cursos introductorios, Reproducción Animal, Nutrición Animal y Ganado de Leche.
Durante su intervención, González analizó cómo las condiciones ambientales pueden incidir directamente en el desempeño del ganado lechero. Explicó que el estrés puede reducir el consumo de alimento y, con ello, disminuir la disponibilidad de nutrientes destinados a funciones productivas como la lactancia, afectando tanto la cantidad como algunos componentes de la leche.
Uno de los puntos centrales de la exposición fue la necesidad de interpretar el estrés ambiental desde las condiciones propias del trópico. González señaló que indicadores utilizados tradicionalmente en zonas templadas deben complementarse con variables como humedad, radiación solar, movimiento del aire, temperatura corporal, conducta, consumo y producción, debido a la combinación de factores que enfrentan los animales en sistemas tropicales.
Desde el punto de vista fisiológico, explicó que un animal sometido a altas temperaturas debe destinar mayor cantidad de energía a regular su temperatura corporal. El jadeo, el aumento en el consumo de agua y la disminución de la ingesta de alimento forman parte de las respuestas que pueden terminar afectando el metabolismo, la reproducción, la inmunidad y la producción de leche.
La presentación también llevó la discusión al manejo cotidiano de las fincas. Entre las variables que pueden observarse se encuentran las condiciones ambientales, la frecuencia respiratoria, la temperatura corporal, el consumo, la producción de leche y su calidad. Estos registros permiten reconocer cambios y tomar decisiones antes de que sus efectos se acumulen dentro del sistema productivo.
Para las condiciones tropicales, González destacó aspectos como disponibilidad de agua, sombra, ventilación, estrategias de enfriamiento, horarios de alimentación y selección genética, todos ellos vinculados con la búsqueda de mayor confort y capacidad de adaptación del animal. Asimismo, insistió en la importancia del monitoreo continuo y de construir registros que permitan comprender cómo responde cada finca ante las variaciones climáticas.
La exposición trascendió el diagnóstico y abordó también la transferencia del conocimiento hacia las personas productoras. Ante una consulta realizada durante el encuentro, González explicó que este tipo de información requiere llevarse al territorio mediante charlas, talleres, acciones de extensión y coordinación con organizaciones del sector, entre ellas cámaras de productores de leche. También subrayó que las condiciones meteorológicas pueden cambiar significativamente entre zonas cercanas, por lo que la recopilación de datos directamente en las fincas adquiere especial relevancia.
El ERIETC 2026 busca precisamente promover ese tránsito entre conocimiento y aplicación. Su tercera edición plantea la innovación, el emprendimiento y la transferencia de conocimiento y tecnología como herramientas para ampliar el impacto de la educación superior y generar vínculos entre universidades, instituciones públicas y sectores productivos de la región.
La participación de González colocó en esa conversación regional un desafío concreto de los sistemas ganaderos tropicales: producir en ambientes cada vez más variables exige observar mejor a los animales, generar información propia de cada sistema y convertir esos datos en decisiones de manejo. En ese punto, el conocimiento universitario encuentra una ruta directa hacia las fincas y hacia quienes deben enfrentar diariamente los efectos del ambiente sobre la producción.